
Pertenece a la familia de las Musáceas, la cual incluye los plátanos comestibles crudos (Musa cavendishii), los bananitos o plátanos enanos (Musa x paradisiaca) y los plátanos machos o para cocer (Musa paradisiaca). Al plátano macho también se lo conoce como "plátano de guisar o hartón",
más grande y menos dulce que el resto de variedades de su misma familia.
El plátano macho pertenece a la misma especie del plátano común, es el plátano verde o para cocer que se cultiva como si fuera una hortaliza en zonas de la selva tropical; su especie es Musa paradisiaca
y pertenece a la familia de las Musáceos, su origen es asiático y se cultiva en todas las regiones
tropicales y subtropicales de América.
Características: El Plátano macho es bastante más grande que el plátano común,
se estrecha en su extremo inferir; su color es verde y al llegar a su estado optimo de
maduración se torna amarillo con manchas y rayas marrones; su sabor en crudo es
muy amargo y al cocer se vuelve blando, suave y mantecoso.
Su consumo es cocido por que el plátano macho crudo es indigesto; se manipula
como una hortaliza, se cuece con piel, asado cortado en sentido horizontal sin pelar
y acomodando el lado de la piel sobre el fuego, hervidos, horneados se sirven como
si fueran patatas asadas con piel para acompañar platos de carne o en rodajas fritos
los más populares "patacones o Tostones".
Las hojas del plátano macho se utilizan para envolver distintas carnes, como pescados o pollo,
otorgan un delicado sabor cítrico y forman alrededor de la carne en un liquido gelatinoso y viscoso.
Esta costumbre se utiliza ancestralmente para proteger los alimentos del uso directo del fuego,
las hojas del plátano se dejan marchitar sobre una barbacoa o plancha hasta que tome color verde oscuro, luego se corta por la nervadura central y están listos para envolver los distintos alimentos.
Propiedades del Platano Macho: Su mayor aporte es en almidón, por eso se debe cocinar antes de ingerir.